01 Jun

Como estar positiva durante un tratamiento de fertilidad

Portrait of a beautiful woman doing breath exercises with an autumn unfocused background
Esta es la pregunta #1 en mi correo electrónico, en mi consulta privada y aún en conversaciones informales, todas nos preguntamos: ¿Cómo puedo estar positiva ante algo tan incierto?

Lo que la mayoría de las mujeres que atraviesan por un tratamiento de fertilidad siente, es que es casi imposible sentirse tranquila y en paz cuando una avalancha de emociones y de hormonas está delante de nosotras.

Los sentimientos que predominan son: incertidumbre, miedo, inseguridad, enojo, tristeza, envidia…  A muchas nos pasa que despertamos en medio de la noche tratando de vislumbrar el futuro, tratando de imaginarnos el mejor y también el peor de los escenarios. Nos desespera que el tiempo pase tan lento. Muchas veces nos “clavamos” tanto en todo lo negativo, que nos cuesta trabajo salir de ahí. Al final, cuando el sueño nos vence, es porque pensamos  que tenemos poco o ningún control sobre lo que sucederá y nos sentimos rendidas, derrotadas.

Entonces nos preguntamos ¿Cómo puedo liberarme de tantos y tantos pensamientos negativos? ¿Cómo puedo cortar esa cadena de ideas, sentimientos y emociones que se convierten en una gran bola de nieve y que solo hacen que me sienta peor cada vez? Y es que con el paso de los días, acabamos creyendo que todo lo malo ¡en realidad va a suceder!

Lo que necesitamos hacer URGENTEMENTE es decirle a nuestro cerebro: ¡DETENTE! ¡ALTO! ¡PARA! ¡Todo esto NO TE SIRVE!

¿Paso siguiente?

Además de aprender a detener estos pensamientos, es importante comenzar a practicar algo que se llama “autoanalisis”.  Aprender a hacerlo no es otra cosa más que reconocer que me estoy yendo en picada y recuperar el control, analizar la situación y darme cuenta que puedo mejorarla.

*Recuerda que la paz interior y el optimismo existen dentro de ti, entonces lo único que debes hacer es RECUPERARLOS.*

A continuación, una serie de pasos sencillos para estar más positivas:

1. Reconoce y define exactamente a que le tienes miedo. ¿Sabes con precisión que es lo que te causa tanto miedo? ¿Acaso temes a lo desconocido, a tus probabilidades de fallar, a lo que dirán los demás?  Algo que va a ayudarte mucho a identificarlo claramente es ESCRIBIRLO.  Ve a la raíz de tus miedos y escúchate.  Enfrentar tu miedo no siempre es fácil pero date cuenta que es el inicio de un proceso que te dará tranquilidad.

2. Trata de pensar en el peor de los escenarios. Piensa por un momento: si eso a lo que le tienes tanto miedo llega a suceder… ¿qué pasaría? A veces, pensar o imaginar que realmente sucede, ¡puede ser muy liberador!  Tomate el tiempo necesario para hacerte una imagen mental de todo lo que puede suceder, como se verá, que conversaciones tendrás contigo misma y con los demás, como vivirás, como actuarás, etc.  y  como, a pesar de todo esto: ¡vas a estar bien!

OJO-à no se trata de aceptar pasivamente que algo malo sucederá, (ni que renuncies a tus sueños) se trata de tomar la situación en tus manos y darle a ese “miedo” una forma, un color, una cara, de tal manera que puedas enfrentarlo mejor… y liberarte.  Porque una vez que lo dejas a un lado, puedes re-enfocarte en tu vida,  y como ya estás liberada del miedo, actúas con libertad y de una manera más positiva.

3. Agradece. La sensación de bienestar es instantánea… ¡Te lo aseguro! Si comienzas el
día agradeciendo por todo lo que tienes y también por todo lo malo que NO tienes, se dibujará en tu cara inmediatamente una gran sonrisa. Agradece por todas las personas y cosas que te han permitido estar aquí y ahora cumpliendo tus objetivos.  También puedes agradecer por todo lo que tienes y que te hace especial y diferente a los demás.  El agradecimiento tiene ese poder sanador que abre tu corazón a todo lo bueno que la vida tiene que darte. Tal vez no suceda instantáneamente pero agradecer hace que te enfoques en tus bendiciones y como dicen que “todo en lo que pones tu atención tiende a crecer” pues entonces comienzas a atraer solo cosas buenas y a hacer crecer las que ya tienes.

4. Comparte con un ser querido. Buscar y encontrar a esa persona que sea tu soporte emocional durante el proceso, se convertirá en una verdadera bendición.  Muchas veces, por tenerlo cerca físicamente, nuestra pareja se convierte en esta persona, pero sirve de mucho equilibrar la carga emocional y encontrar a una buena amiga o a un pariente amoroso que también asuma este papel.

5. Medita. Respira. Enfócate en el momento presente. ¡Qué difícil es simplemente DETENERNOS a disfrutar el momento! ¿Qué pasaría si diariamente te esforzaras por tener 10 minutos de paz, tranquilidad y silencio interno?  Puedes lograrlo escuchando una melodía relajante, poniendo atención a tu respiración, ordenando tus pensamientos y dándote ánimos a ti misma… Se trata de sentir cada momento como nunca antes lo has hecho.  OJO: NO trates de detener tus pensamientos, solo trata de ordenarlos y cuando aparezca toda esa maraña de ideas negativas puedes decirte a ti misma: “no me sirve pensar así, en su lugar elijo conscientemente pensar de manera positiva.”

Recuerda: NADIE MÁS LO HARÁ POR TI.

La luz que te guía y que te reconforta viene desde dentro. Solo es cuestión de poner en práctica todo lo que te ayude a lograr tus metas.

Si sigues haciendo las mismas cosas, obtendrás los mismos resultados. Si DE VERDAD deseas lograr algo diferente… ¡CAMBIA!

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