Testimonios

JAZHEEL Y ESTEBAN

El Programa de Psicofertilidad en mi vida

Empecé el programa buscando apoyo para poder lidiar con el descubrimiento de nuestra infertilidad. Estaba sumergida en un mundo lleno se ansiedad, que sinceramente no entendía de dónde venía. No era justo  según yo, vivir de esa manera. El programa sin duda ha sido el mejor tratamiento que he llevado en mi vida. Han pasado ya cuatro años de seguir disciplinadamente mis sesiones y aún no soy Mamá, pero sin duda he renacido, me he redescubierto, pero lo más importante ha sido el aprender a vivir feliz a pesar de mi ansiedad. He desarrollado mecanismos que sin duda antes del programa ni idea tenía de que era capaz de tenerlos en mi ser. Así que ¿qué más puedo pedir? HOY me siento feliz y agradecida con la Dra. Pamela Castillo porque además de ser un excelente especialista, es un maravilloso ser humano a quien siempre le estaremos como pareja eternamente agradecidos y confiamos ciegamente en que de la mano del programa seremos Padres de la manera que sea, pero lo seremos y lo mejor es que los tiempos de Dios son perfectos. Porque gracias al Programa hoy seremos unos mejores padres que hace 4 años.

Solo nos queda seguir diciendo eternamente GRACIAS, querida Pam, ¡te queremos mucho!

Jaz y Esteban

SABRINA

Hola Pame, ¿cómo estás?

Yo creo que las personas nos conectamos. Estos días estuve pensando en ti y de que te debía unas palabras para contarte como va mi vida de mamá. De verdad disculpa el abandono, y bueno, apenas tenga un chance  y como debe ser te escribo para hablarnos. Isabella ya cumple este miércoles 11 meses, ¿cómo te parece? Mi milagro de vida.

En cuanto a lo que me pides, claro que sí, como no hablar de la gran ayuda que fue para mí contar con personas como tú, que tanto en lo profesional como ya a nivel más humano y cercano, me guiaron por este camino, que si bien en algún momento estuvo lleno de altas y bajas, de dificultades, creo que no perdieron la fe en mí, y tampoco hicieron que yo la perdiera en mi sueño de vida. Ahora gracias a la ayuda y la constancia de tu guía preparé mi cuerpo y mente para la más maravillosa experiencia. Dios pone en nuestro camino personas, que yo muchas veces llamo ángeles que en los momentos más difíciles y también felices, hacen que nuestro camino sea más llevadero y de que no desistamos de nuestros sueños.

Gracias primero por haber aceptado mi caso a distancia, y luego por acompañarme y guiarme en este camino de la búsqueda de la maternidad. Espero que así como fue de gran ayuda y apoyo para mí, sea para otras mujeres que no quieren darse por vencidas.

Un gran abrazo.

ALBA

Soy Alba, tengo un hijo de 4 años “hermoso” concebido por FIV después de 10 años de lucha intensa y constante. Empezamos sometiéndonos a exámenes físicos. Me sometí a 3 inseminaciones, después a 3 FIV (estas últimas con un 90% de posibilidades de embarazo pues físicamente estaba en excelentes condiciones para que sucediera), pero simplemente no sucedió. Se fueron agotando: mis esperanzas, mis fuerzas, mi fe y por supuesto el dinero. Una terrible depresión me invadió. No puedo explicar cómo había algo dentro de mi que no me dejaba rendirme. Empece a buscar nuevas alternativas y encontré a Pamela Castillo. No sabía que existía un PROGRAMA INTEGRAL DE FERTILIDAD. Sólo buscaba alguien que me oyera y con quien compartir todo mis sentimientos en ese momento. La mano de Dios me llevó a ella. Empezó a trabajar conmigo. No fue nada fácil enfrentar y afrontar emocionalmente mil cosas que me negaba a aceptar. Logré recuperar la fe y la esperanza nuevamente. Sentía mucho miedo de volver a intentarlo. Aún así lo intente nuevamente y otra vez nada… Recuerdo las palabras de Pamela “pídelo Alba, pídelo, todos los días y a todas horas”. Así lo hice. Pedí a Dios, que si había venido en esta vida a ser madre lo agradecía y si no, me diera fortaleza para aceptarlo y seguir con mi vida. Decidí hacer un último intento pues no podía más. En la última Dios me envió lo que tanto pedí: un embarazo increíble, un parto  hermoso y un Ángel precioso que hoy ilumina mi vida.
Mujeres que me leen, al ver estos ojos, ¿les queda duda de que tan grande es luchar por lo que queremos y hacer realidad, nuestros sueños y pensamientos?
Todo trabajo tiene una recompensa y es tan grande y hermosa como tú, si tú que me estas leyendo la quieras.

Saludos